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Crónicas


CronicasAlgunas de estas crónicas me las contó la señora que está en la foto, algunas las viví yo, otras las vivieron mis colegas y las han escrito y colocado aquí; algunas más me las imaginé y otras, quizás la gran mayoría, tienen un poco de todo.

En todo caso incluyen todo lo que debe incluir una buena crónica.

A ver qué les parece

Hermano ¿crees en ángeles?

- No, no creo, me contestó muy directamente mi amigo, - ¿por qué? ¿Tú sí?

- No, nooo, bueno..., no sé, es que... hay una historia...

- ¿Qué? ¿Te contaron una historia de ángeles?

- No, no me la contaron, me pasó a mí, bueno, a unos amigos y a mí, hace mucho tiempo, y necesito contarla, ¿me escuchas?

- Sí, dale...

El caso es que, como te decía, hace mucho tiempo, regresábamos de visitar unas amigas que vivían en un lugar al cual, para llegar se debía salir de la autopista y recorrer aproximadamente medio kilómetro por un camino de tierra.

A los lados del camino no había mucho, bastante vegetación, en todo caso, y unas pocas casas.

Había ya oscurecido y estábamos en una camioneta grande, creo que era una silverado, ibamos en la cabina 3 personas , cuando a unos 200 metros de la salida a la autopista, nos pidió aventón un borrachito.

Contentos como ibamos, paramos para que se subiera al balde, el borrachito quiso subirse adelante, pero se lo impidimos:

- No, si quieres te llevamos, pero súbete atrás.

El Churito

Allá abajo, cerca de la frontera, vive El Churito; de hecho, si existiera un camino directo, la frontera estaría muy cerca, pero no hay camino directo, y tampoco habría como, porque la zona en la que está enclavada La Paz, es sumamente montañosa; tan solo un camino de tercer orden los comunica con Yacuambi, la capital del cantón, hacia el norte y con Zamora, la capital de la provincia al sur.

Durante el camino, varias comunidades sin anuncios de bienvenida, observan tranquilamente pasar al viajero: Napurak, Chapintza, Curiaca, El Kiim y Muchime son unos cuantos ejemplos de comunidades Shuar que viven en una permanente lucha por mantener su forma de vida en armonía con la naturaleza, desafiando a la incesante tentación del "desarrollo occidental"

Allá abajo, decía, está La Paz, es la cabecera parroquial y por tanto el pueblo más importante de la parroquia; su extensión de cerca de 10 manzanas no les ha impedido contar con un pequeño pero digno centro comunal con cancha de básquet y todo, así como con un pintoresco malecón a las orillas del Yacuambi.

Allá abajo gobierna "La Presidenta", mujer joven, llena de vida y coraje que supo enfrentar las adversidades de un infame viaje a Italia y de donde regresó con más ganas aún de hacer bien las cosas por su tierra; junto a ella están sus incansables lugartenientes: doña Mary y doña Julia. Después de saludarlas por primera vez, viéndolas tan atentas y dulces, no podrías creer sus anécdotas de lucha y resistencia, más meritorias aún, si se considera que ésta es una tierra dirigida y dominada en su mayoría por hombres.